El miedo es un maestro
Diana Prados

Diana Prados

MENTORA DE VIDA

El Miedo es un Maestro

El miedo tiene sus raíces en la pérdida de conexión contigo misma. En ese lugar aparecen las creencias limitantes del tipo “no merezco”,  “yo no puedo”,  “yo no soy suficiente”. Poco a poco has dejado de estar en ti y has dado más crédito a todo lo que el mundo exterior te dice, creyendo que ahí está la verdad.

De esta forma, mirando hacia fuera, comenzaste a poner una capa tras otra sobre tu luz interior, sobre tu sol interior, y al final parece que esa luz se ha apagado. Pero nunca, jamás, jamás, es así.

Tu luz, tu centro de energía, sigue dentro de ti, es imposible que la pierdas porque esa luz eres tú. Cuando te das cuenta de que algo dentro de ti vibra y te llama, de que no vas a encontrar la felicidad fuera sino haciendo cambios desde dentro, es cuando avanzas para reconectar con la persona que realmente eres.

Esto me ocurrió hace poco más de tres años, cuando decidí parar y escuchar lo que rugía en mi interior. Harta de intentar adaptarme, harta de tener miedo y hasta el gorro de no valorarme en entornos que no me valoraban. Me puse en marcha para indagar dentro de mí y descender a mi propia cueva para afrontar mis sombras: ¡una aventura complicada que me dio alas!

Aprende de tu Miedo

El miedo es un maestro que te ofrece información muy valiosa.  Pregúntate qué es lo que te está diciendo tu temor a algo: hay un mensaje, no le des la espalda porque tienes dentro de ti todas las herramientas para atravesar ese muro. Habla con tu miedo, investiga qué es lo que quiere contarte, busca los recursos necesarios para poder atravesarlo y decirle adiós.  Y ten por seguro qué detrás de un miedo vendrá otro: tu evolución siempre te traerá nuevos desafíos.

Para mí la vida no es una carrera en la que hay que afrontar absolutamente todo lo que tememos,  sino aquello que realmente está alineado con quiénes somos. Si descubro el mensaje que quiero dar al mundo,  si reconozco mi potencial, si estoy dispuesta a desafiar mis temores para vivir mi verdad… sabré qué miedos son los que me van a llevar más lejos, los que me van a permitir expandirme.

Tu miedo te habla de  ti,  de lo que realmente deseas, de aquello que necesitas desterrar de tu mente y de tu corazón para poder seguir creciendo. Contrariamente a lo que puedas pensar, el miedo te está abriendo puertas. Te indica qué creencias limitantes has de desenterrar, qué oscuridad has de abrazar e integrar en ti para avanzar como un todo. Como te comentaba al principio, el miedo te indica que estás desconectada de tu esencia: las personas vivimos en la ilusión de la dualidad, hemos olvidado que somos “una con todo”, universo, energía,  que somos lo mismo.  El miedo nace de esta polaridad, de pensar que yo soy diferente a ti, que no valgo lo mismo que tú, que soy inferior, que no merezco o que el otro es una amenaza. 

Cuando elevas la consciencia y te das cuenta de que todo tiene el mismo origen, cuando eres “una con todo”, el miedo trasciende. Cuando decides que quieres colaborar a la expansión universal, vivir tu verdad, expandirte en toda  tu potencialidad cómo consciencia que eres, entonces conectas con el rumbo que quieres marcarte, con la forma en la que deseas saborear esta experiencia humana, y de nuevo, el miedo pierde fuerza ante ti.

Tu rumbo o propósito en esta vida, tu contribución, tu pasión, son fuerzas contrarias al miedo, que languidece en su presencia y pasa a ser una pequeña luz que te indica por dónde es el siguiente paso, por dónde buscar el siguiente recurso, el siguiente aprendizaje para poder darte más. Y tu poder permanece firme.

La Sombra

Quizá una de las cosas que más miedo nos da afrontar es nuestra propia oscuridad. No cumplir los baremos que la sociedad, la cultura, la familia o nosotras mismas nos hemos impuesto. No ser buenas personas. No ser pura luz. Y sin embargo dónde hay luz hay oscuridad: la una no puede existir sin la otra. Es la oscuridad la que permite que valores la luz. 

Tú sombra te permite ver tu luz. Tu sombra te permite brillar. Ten claro que es absolutamente imposible que seas feliz sin abrazar tu oscuridad e integrarla, sin abrazarte entera. Esconder tu sombra bajo la alfombra, meterla en un cajón, encerrarla en un armario, jamás dará resultado. Tu sombra eres tú. Tu luz eres tú. El miedo te pide que abraces e integres y para eso primero has de mirar frente a frente a tu propia oscuridad: a eso que no te agrada de ti, a lo que has de perdonar o te cuesta aceptar. Has de arrancarte aquello que ya no eres tú, como si durante el viaje se te hubiesen pegado pieles que no son tuyas al cuerpo.  

En mi descenso a las profundidades aprendí a mirarme sin juicio ni culpa, a aceptarme y quererme. Inicia tu aventura para encontrarte y salir completa, fuerte, poderosa, libre, rebosante de amor propio.

Te comparto diferentes estrategias que me ayudaron a transitar este camino:

– tapping o EFT (Técnica de Liberación Emocional) 

– contemplar las experiencias como aprendizajes, 

– comprender que sólo existe el presente y que puedo crear algo diferente en cada momento desligándome de los esquemas del pasado, 

– aceptar que existo más allá de los límites físicos, 

– alejarme de esquemas de pensamiento que me dañan,

– realizar actividades que me encantan. 

Recuerda: solo tú puedes navegar tu vida, nadie puede hacerlo por ti, tú tienes el timón independientemente de lo que ocurra en el  mundo exterior. Lo único que realmente podemos controlar es nuestro interior – “tu reino”, como nos dice Beatriz Blasco – y desde ahí nacen todos los cambios. Responsabilízate de tu pensamiento y de tu emoción así como de tu acción. Habla con tu miedo, hazle preguntas, escucha sus respuestas: ¡despierta a la Heroína que llevas dentro!.

 

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